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NUEVAS ENTRADAS

20/10/2018

1. Datos del evento Día: 30 de octubre del 2018 Hora: 3:00 pm Lugar: Auditorio José Faustino Sánchez Carrión, Jirón Azangaro 468, Cercado de Lima Requisito: Previa inscripción Certificación: Gratuita 2. Descripción El Perú está enfrentando una coyuntura critica, la desacreditación de las instituciones y la clase política, en ese sentido, los gobiernos locales juegan un rol fundamental para la legitimización del sistema político peruano y en consecuencia para el desarrollo del país ya que por su naturaleza los gobiernos locales son quienes reciben directamente las demandas de la población, sin embargo, en la actualidad la gestión pública municipal enfrenta serios retos que asumir en términos de efectividad, esto debido a la pérdida de credibilidad por parte de la sociedad, en ese contexto el Instituto Democracia y Planificación – IDP impulsa el desarrollo de la conferencia que lleva por título “La importancia de la gestión pública en los gobiernos locales”, el evento será el 30 de octubre desde las 3:00 pm en el auditorio José Faustino Sánchez Carrión. 3. Inscripción La asistencia al evento es previa inscripción, los datos consignados serán usados para la emisión del certificado. El enlace de inscripción es el siguiente: https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLScwTREO1bP869k1pAX5_nWAjP9OEwuDeiHs5VJxjpwU7x5lxw/viewform?usp=sf_link La inscripción, asistencia y certificación es totalmente gratuito.
24/03/2018

Escrito por Diego Florez

Lo que sigue ocurrió en Haquira – Cotabamba mientras estuve en Apurímac por razones laborales. En Haquira recibí la invitación de Marco Astete (Antropólogo de UNMSM) de asistir al presupuesto “participativo” de la Municipalidad de Haquira. En dicho evento se suscitaron un conjunto de experiencias que me hicieron analizar la forma en cómo se lleva adelante los presupuestos “participativos” fuera de Lima. El presente texto aborda las limitaciones que enfrenta el presupuesto “participativo” en Haquira y como existe un conjunto de características que definen estos procesos como presupuestos sin participación. La Municipalidad de Haquira junto con el equipo técnico de Buen Gobierno Municipal del Gobierno Regional de Apurímac llevó el taller de priorización de proyectos, el mismo que según el MEF constituye como el cierre participativo de la etapa de concertación del presupuesto participativo. De acuerdo con el instructivo para el presupuesto participativo del MEF, el taller de priorización se hace sobre la base a los informes presentados por el equipo técnico y los agentes participantes proceden a determinar el orden de prioridad de los proyectos y acciones, la finalidad del taller es tener la lista de proyectos priorizados. En ese sentido, es importante subrayar el hecho que estas actividades descritas por el MEF cuentan con reglas mínimas que garantizan su cumplimiento y legalidad. Lo primero, capacitación a los agentes participantes –fase de preparación del presupuesto participativo–, la capacitación los preparara para su “participación” del presupuesto participativo. Lo segundo, las propuestas de proyecto que presentan los agentes participantes deberán ser presentados por fichas técnicas las mismas que posteriormente serán evaluados por el equipo técnico, de ese modo se hace material y efectivo la “participación” de los agentes durante el proceso. Tercero, la dinámica del taller de priorización de proyectos debe establecer sus reglas de selección de proyectos, las reglas de selección garantiza que la “participación” de los agentes participantes de como resultado la lista de proyectos priorizados. Cuarto, el equipo técnico como directores del proceso deben conocer bien los procedimientos y reconocer por sobre todo que el requerimiento mínimo de este proceso es la “participación”. Sobre la base anterior sostenemos que Haquira constituye como un caso de presupuesto sin participación. Los presupuestos para que sean participativos deben garantizar cumplimientos mínimos que lo caractericen como “participativos”, caso contrario son presupuestos sin participación. Considero personalmente que los presupuestos sin participativos se da de dos formas: 1) Una cuestión de fondo: Los mismos agentes participantes son quienes participan año tras año del presupuesto participativo, por lo que el problema está en la convocatoria del presupuesto (Caso Los Olivos 2016), donde las convocatorias son dirigidas y restrictivas (lo sostendré en otro texto), y 2) Una cuestión de forma: La forma en cómo se lleva adelante el proceso no es participativo. Los agentes tienen un conjunto de limitaciones que reduce su participación del proceso al mínimo. El problema aquí se da durante la etapa de concertación. En ese sentido, Haquira constituye la segunda forma de presupuestos sin participación. El presupuesto “participativo” de Haquira se había planificado inicialmente llevarlo a cabo en las instalaciones de la Municipalidad, sin embargo, la cantidad de personas que asistieron sobrepasaron el límite de la Municipalidad por lo que se tomó la decisión de trasladar el taller hacia el Coliseo de Haquira –un multideportivo–, es de esperarse que el hecho incomodo mucho a los pobladores de Haquira quienes tuvieron que esperar más de tres horas para el inicio del taller. Aquí es importante subrayar el hecho que a diferencia del auditorio de la Municipalidad el Coliseo no cuenta con la infraestructura adecuada para este tipo de talleres por el hecho que la voz se pierde con facilidad frente al tamaño del Coliseo, la concentración de los pobladores no está sobre quienes están adelante dirigiendo el taller –técnicos y funcionarios- sino que su atención se pierde entre los diferentes espacios dentro del Coliseo, y además, por el hecho que no hay forma de usar instrumentos que faciliten la comprensión de los pobladores sobre lo referido al taller de priorización de proyectos, como por ejemplo el uso del proyecto que inicialmente se había preparado, sin embargo la luz del día en el Coliseo no permitió su uso. La infraestructura al no prestarse adecuadamente para dicho taller término jugando en contra de la “participación” del presupuesto. La jornada comenzó y los técnicos del programa Buen Gobierno Municipal del Gobierno Regional de Apurímac comenzaron a dirigir la sesión situación que evidencia una confusión de roles. El equipo técnico del mencionado programa tiene por deber asistir técnicamente el taller, y la Municipalidad por medio de su Subgerencia de Planificación y Presupuesto debe dirigir el taller. Al momento de la disertación del equipo técnico del programa regional optaron por mencionar la importancia del taller y explicar algunos conceptos básicos del proceso, sin embargo, como hemos mencionado estamos frente una población mayor de la que se esperaba, por lo tanto, muchos de los asistentes desconocen el proceso por ser su primera participación dentro del presupuesto 2017. Es importante considerar el hecho que los presidentes de las diferentes organizaciones sociales promueven que concurra la mayor cantidad de pobladores de cada organización para que de ese modo puedan colaborar con la mano alzada en la priorización de sus proyectos –asumiendo el hecho que la votación será a mano alzada-. Es de esperarse entonces que quienes hayan asistido por primera vez al proceso no comprendan satisfactoriamente los conceptos ni el procedimiento, y más si consideramos el hecho que la infraestructura no ayudo en nada la comprensión de los oradores por los efectos auditivos que genera un espacio cerrado como un Coliseo. El desconocimiento del proceso por muchos pobladores no colaboro con la participación del presupuesto participativo. Por el contrario, se puso en discusión temas no relacionados al presupuesto participativo. Al momento de decidir la forma de cómo se priorizará los proyectos, el equipo técnico les pregunto: ¿Cómo desean decidir los proyectos? Y les dio tres alternativas: sorteo, voto únicamente de un representante por organización y voto a mano alzada de todos los asistentes. Como comprenderán las dos primeras alternativas generó la inconformidad de los pobladores quienes entre ellos se empezaron a preguntar ¿Para qué hemos venido? ¿Cuál es el sentido de nuestra presencia? ¿Qué hacemos aquí? Personalmente nunca había escuchado la opción del sorteo de proyectos, el técnico –aunque ya con dudas lo llamo así–-sostenía que el sorteo es lo más democrático ya que garantizaba que cualquier proyecto pueda salir elegido. Una alternativa sacada de pelos definitivamente. El azar no tiene nada de participativo. De ese modo, el equipo técnico comenzó a demostrar que incluso ellos desconocen el proceso. Los problemas no tardaron en empezar. Considero que en buena parte del problema comenzó por la desinformación de los técnicos del gobierno regional. El hecho de preguntar a los pobladores la forma de cómo seleccionar los proyectos creo todo un alboroto, las personas no terminaron de decidir cuando los funcionarios de la Municipalidad empezaron a preguntarles que proyectos priorizaran por ejes. Al momento de hacerles la pregunta, los funcionarios de la Municipalidad empezaron a observar que algunos nombres de proyectos eran incorrectos y comenzaron a cambiarles de nombres a los proyectos que los mismos comuneros habían seleccionado en los diferentes talleres descentralizados del presupuesto participativo, luego de eso, los funcionarios de la Municipalidad comenzaron a agrupar proyectos con el argumento que mejor uno que sea “integral” y por una asignación arbitraria del momento se juntaron algunos proyectos, la razón de todo esto quizá sea el hecho que los proyectos presentados por la población ingresaron sin ficha técnica, todo eso y otras cosas más que es complicado describir generó que la población empiece a gritar: ¡Vámonos! ¡Salgamos de aquí! Y así ocurrió: los pobladores se retiró. Cerca a los 3/4 de la población que se reunía en el Coliseo salió y organizo un segundo presupuesto fuera del Coliseo sin técnicos ni funcionarios. El presupuesto “participativo” de Haquira termino con dos procesos paralelos. Los de afuera sin que sin nadie que les imponga nada, pero sin ninguna formalidad y el segundo, los de adentro con técnicos y funcionarios que hacen un presupuesto sin participación pero formal y que será elevado como acuerdo formal. Adentro el proceso continuo y empezaron a priorizar los proyectos. El hecho que continuara el proceso dentro del Coliseo acrecentó el conflicto. Los de afuera buscaron todos los medios para sabotear la priorización de proyectos dentro del Coliseo. Hasta que la solución llego: la comida. Eran más de las 2pm y la comida ingreso al Coliseo, quizá por eso, pero sobre todo por el hecho que si continuaba la priorización de proyectos dentro del Coliseo los de afuera no tendrían posibilidad que ser seleccionados. El costo de la no selección de sus proyectos seria la destitución como presidentes de sus organizaciones. Es evidente que bajo esa circunstancia es mejor estar dentro que afuera. Las cosas se calmaron y todos almorzaron. Mientras la población almorzaba el “técnico” menciono: “mientras se come no se habla” y comenzó a solicitar que solo alzaran la mano si están de acuerdo. El presupuesto se redujo a callarse y levantar la mano mientras se come. Hasta aquí es claro observar que la forma en cómo se llevó adelante el presupuesto participativo en Haquira fue sin participación de los agentes participantes, los técnicos y los funcionarios de la Municipalidad contribuyeron con el hecho de reducir al mínimo la participación de su presupuesto 2018. Quizá la mejor conclusión de lo ocurrido lo dijo el mismo Gerente General de la Municipalidad: “Admitimos que este proceso participativo es un error metodológico”.